a veces... tan solo a veces tomo decisiones inesperadas. Salto al vacío con plena confianza para sentir más paz de la que realmente necesito. Me dejo entregar entre páginas vírgenes y dejo que el lápiz se deslice para dibujar su rostro. Pienso en ella... sigo pensando en ella una y otra vez mientras el tiempo congela una tonta sonrisa en mi rostro. Es de tarde y sigo pensandola. Cada recuerdo ilumina ese basto espacio que su ausencia dejó en mi cuarto. Hay una foto colgada y una carta de despedida que aún no termino de redactar. El pasillo se impregna de ese intenso olor a incienso que no deja de quemarse a lo lejos. Camino y sigo caminando en una espiral que me lleva nuevamente a su mirada. Pienso salir a buscarla en fronteras desconocidas, en ciudades ajenas y montañas lejanas. Ir más allá de donde mi consciencia llegó alguna vez para gritarle que alguna vez la amé, que ahora quizá la amo o que seguramente la amaré. Se sigue haciendo de noche y el frío se intensifica tanto c...
La Noche más negra. Mr. Dulles ya podía dormir tranquilo. Eran las 21:00 horas del domingo 27 de junio de 1954, cuando el presidente revolucionario de Guatemala, Jacobo Arbenz pronuncia su discurso de renuncia por TGW. La primavera termina e inicia una lluvia pertinaz y eterna, color sangre. Habían triunfado mercenarios y traidores.
Fuente: genesisdelsoliloquio.blogspot.com Ha pasado un año desde entonces y aún sigo con las mismas interrogantes, autocuestionamientos y culpabilidad. He hecho un sin fin de cosas para buscar su perdón y sobre todo mi perdón dentro de un ambiente de incertidumbre y negatividad. A estas horas hace un año, inició la trágica narrativa de un suceso que cambiaria el destino de mis ideas y planes. Creo que al final todo mi mundo cambió y con ello la perspectiva que tenía de como debería vivirlo. Todo lo que añore y busque durante tanto tiempo perdieron por completo su significado. Ahora sigo caminando, tratando de encontrar un rumbo de esperanza y fe en medio de este inospito ambiente de actos e ideas. Me he alejado tanto del que alguna vez soñé ser... que cada mañana me levanto sin reconocer mi rostro y en lo que me he convertido. Su recuerdo aun sigue presente como las penas que rodearon todo ese entornó oscuro. Esos días que se convirtieron en penumbrosas, amargas y eternas noches...
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